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viernes, 8 de diciembre de 2017

México (I): Cholula, la ciudad latinoamericana más antigua...


Visitando la zona arqueológica de Cholula

Pues ya estoy aquí en México lindo y querido... Como tengo la semana que viene en Ciudad de México un training de Comunicación y Storytelling decidí venir unos días antes a descubrir un poquito más de este maravilloso país que me enamora cada vez que vengo.
 Vista de la iglesia sobre la pirámide con la 
base más grande del mundo, 400 metros cuadrados
 Una de las 365 iglesias que existen en Cholula.
 Cholula es la ciudad viva más antigua de 
Latinoamérica, fundada en el 500 a.C

Estos días estoy aprovechando para conocer Cholula y Puebla antes de ir a Ciudad de México. Comparto con vosotros algunas imágenes de estos maravillosos lugares que he visitado con unos amigos alemanes que he conocido en el camino... Viva México!
Con amigos alemanes: Lucas, Leo y Marius
 Mole poblano, riquísimo, una salsa hecha 
con chocolate y chile, entre otros ingredientes...
 Otra delicatessen mexicana... Los chapulines, (saltamontes
fritos) ... Hay que probar la gastronomía local 
para entender mejor la cultura, no?
 Cerveza artesanal poblana... Por qué
habré elegido precisamente ésta?
Pirámide en Cholula

domingo, 29 de septiembre de 2013

Reflexiones finales de una viajera...

Creo que después de 25 aviones, 9 países y más de 60.000 kilómetros recorridos puedo decir satisfecha que he logrado cumplir mi sueño de dar la vuelta al mundo. Cuando mis amigos me preguntaban, antes de emprenderlo, el "para qué" de mi viaje yo tenía muy claro, desde hace mucho tiempo, mi propósito: conocer, descubrir, compartir y, sobre todo, aprender, viviendo experiencias diferentes de las que estoy acostumbrada.
Con mi mochila, en Bangkok
Me traigo a casa la mochila llena de lugares maravillosos, paisajes increíbles y ciudades súper interesantes. También me traigo en mi equipaje más conocimiento de mí misma, de cosas que quiero mejorar y de otros aspectos que he descubierto, que no conocía y que intentaré potenciar. Pero, sobre todo, me traigo en la mochila el conocer un poquito más de este mundo y de diferentes culturas a través de los ojos de muchos amigos que he tenido la gran suerte de encontrar en mi camino. He disfrutado intensamente de todas y cada una de las conversaciones y de los momentos compartidos con tantos viajeros y amigos. He vivido, también intensamente, muchas emociones: he reído, (mucho), he sentido pena o tristeza, (algunas veces), me he sentido perdida o frustrada, (en bastantes ocasiones), me he maravillado, (cada día y con cada descubrimiento), y, sobre todo, me he sentido agradecida por esta oportunidad que la vida me ha regalado.
 Jardín de orquídeas, Chiang Mai
Espero que después de esto no se me olvide nunca la gran suerte que tengo de haber nacido en el país que he nacido, donde, a pesar de "la que está cayendo", tengo un techo bajo en que refugiarme si hace frío o si llueve, (y no un conjunto de hojas de banano o chapas que probablemente se caerán en algún momento de la estación de lluvias), varios platos diferentes de comida diarios, (y no un plato de arroz o frijoles para pasar el día), la tranquilidad de pasear por el campo, sabiendo que no va a explotar una mina a mis pies, o de saber que, si lo necesito, puedo recibir ayuda en un hospital sin que mi familia tenga que endeudarse durante años. 
 Mujer trabajando, Long Neck Ladies
Hilltribe, Chiang Mai
También un lugar donde tengo el privilegio de poder vestirme de colores, llevar el pelo suelto, decir lo que pienso, trabajar y decidir con quién casarme, si realmente quiero hacerlo. O simplemente de poder conseguir un pasaporte que me permita viajar y salir de mi país, si quiero. 
Que no se me olvide nunca que tengo un millón de razones por las que estar agradecida, he visto muchas situaciones y personas que me han dado esa lección de gratitud teniendo la décima parte de "suerte" que yo en ese reparto de cartas que nos hacen al empezar la partida de la vida.

 Disfrutando del momento, 
Halong Bay, Vietnam
Estoy profundamente agradecida a todos los amigos que he conocido en el viaje, os envío un GRACIAS enorme por haberme enseñado tantas cosas sobre vuestra cultura, vuestro país, y haber compartido conmigo inquietudes y emociones. Os llevo para siempre en mi corazón y ojalá nuestros caminos vuelvan a cruzarse en el futuro.
También me gustaría daros las GRACIAS a todos los amigos que, en la distancia, me habéis acompañado, con vuestro cariño y apoyo y vuestros mensajes.
 GRACIAS!!!
Cuando pensé en escribir un blog de mi viaje mi ilusión era poder inspirar o ayudar un poquito a alguien que estuviera atravesando una situación que a priori pueda parecer "difícil" y quizás inspirar y transmitir con un modesto ejemplo, cómo siempre podemos elegir nuestra actitud y ver cada situación como una oportunidad, tomando impulso para realizar nuestros sueños después de reflexionar y decidir cuáles son.
Jamás pensé que el blog pudiera tener la difusión y respuesta que ha tenido, estoy realmente sorprendida. Gracias por venir conmigo a través del blog en esta maravillosa experiencia, me siento muy feliz de haber podido alegraros o ayudaros en alguna medida, como me habéis transmitido en algún mensaje personal que me ha emocionado.
Para lo que necesitéis podéis contactar conmigo en este e-mail:nbermudezmayoral@yahoo.es.
Estaré encantada de hablar con vosotros y poder compartir momentos y experiencias en este apasionante viaje de la vida...
 HASTA SIEMPRE...

sábado, 28 de septiembre de 2013

Fin de mi novena y última etapa (Tailandia)

En este destino he tenido la suerte de encontrarme con algunos ángeles, que me han ayudado en alguna situación un poco más complicada, y que me han hecho afianzarme en la idea de que lo más importante es creer siempre que todo irá bien, confiar en la vida. De nuevo, las personas y las relaciones que he podido entablar en mi camino es lo más bonito que, afortunadamente, me llevaré de vuelta a casa en mi mochila...

Con New, en Bangkok
En Bangkok, con Ami y
 Saori, (Japón)
Con Mady, (Pakistán), en Bangkok

En Bangkok, con Alvaro y 
Yasmina, (Madrid)
 Con Nadine (Inglaterra), en Chiang Rai
Con una estudiante tailandesa en el 
templo del Buda esmeralda, Bangkok

Chiang Rai, en la frontera natural tailandesa del río Mekong...

Una de las paradas interesantes en el camino de Chiang Mai a Chiang Rai es el Templo Blanco, es espectacular ver los destellos de colores que producen sus cristales y pequeños azulejos a la luz del sol...
El camino de entrada al Templo es una alegoría de las almas que están en el infierno y quieren escapar. El templo representa el nirvana.
 Templo Blanco
 Entrada al Templo Blanco
Chiang Rai es la población que limita en el norte de Tailandia con otros dos países, Myamair, (antigua Birmania) y Laos. Desde ahí se puede observar el Triángulo de Oro, un pequeño islote triangular donde se comerciaba unas tres o cuatro veces al año, durante la estación seca, (durante la estación de lluvias ese islote desaparecía por la crecida del río Mekong), y la moneda de cambio era el oro, de ahí que se le conozca como el Golden Triangle. 
 Golden Triangle, (Myamair,
 Laos, Tailandia)
En esta zona Tailandia hay también, por tanto, una gran mezcla de diferentes etnias.
Conociendo las costumbres de
 la tribu de Akha

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Reflexiones de una viajera (VII)

Otra de las lecciones que he aprendido en este viaje tiene que ver con la generosidad. Es curioso, pero las personas más generosas muchas veces son las que menos tienen. Tendemos a dar a los demás lo que nos sobra, y lo que a mí me deja sin palabras es ver que personas que no tienen prácticamente para comer comparten lo poco que tienen contigo o incluso te lo ofrecen antes que quedárselo para ellos mismos. Esto es para mí la auténtica generosidad.
 Campesina, Sapa, (Vietnam)
Pero hay otra cosa que comparten en otros países "menos desarrollados", muchísimo más que en nuestras sociedades más "ricas". Es algo muy valioso, que todos apreciamos mucho y que todos tenemos y podríamos dar a los demás de forma más generosa: el tiempo. Me he encontrado con mucha gente, en la calle, por ejemplo, que me ha regalado mucho tiempo para hablar conmigo, regalarme una sonrisa, explicarme y orientarme, invitarme un café o té, incluso acompañarme a mi destino, simplemente por el hecho de compartir y conversar. Sin mirar el reloj ni mucho menos el móvil. Me da qué pensar, sobre nuestra sociedad civilizada, donde siempre vamos con prisas y corriendo, donde a veces estamos físicamente delante de un amigo y estamos en otra conversación a la vez con el móvil, estamos oyendo, pero no escuchamos, nuestra mente está en varios sitios a la vez... ¿Cuántas veces nos paramos por la calle a hablar con alguien que no conocemos o a ofrecerle muestra ayuda? ¿Cuánto tiempo dedicaríamos a un extranjero que necesita ayuda? ¿Acompañaríamos a alguien perdido o que tiene problemas con el idioma a su destino? En esa reflexión, a mí, desde luego, me queda mucho por cambiar, me he dado cuenta de que no querría perder esa capacidad de "re-conocer al otro", tomar tiempo para dedicar a los demás, para compartir y ofrecer una sonrisa, mirar a los ojos y "ver de verdad"... Creo que de ahí parte la verdadera generosidad, dar a los demás lo más valioso para nosotros: nuestro tiempo.
 Tam Coc, (Vietnam)

martes, 24 de septiembre de 2013

Reflexiones de una viajera (VI)

El otro día reflexionaba con mi buen amigo Luis sobre las cosas que nos hacen estar en comunión, en conexión con el mundo. Por supuesto, hay muchas más cosas, además de viajar, que a cada uno le pueden suponer alcanzar ese sentimiento de plenitud. Luis me decía que el creía que esa sensación de comunión con el mundo la sientes cuando haces lo que realmente te llena, sea correr, viajar, estar con tu niño si eres padre, con tu amada si estás enamorado, alcanzar la cima si eres alpinista, salir al escenario si eres actor, ver tu libro escrito si eres escritor... Estoy totalmente de acuerdo con Luis. Esa sensación en la que fluyes, es la que experimentas cuando haces algo que te hace feliz y te llena.. en ese momento no ves pasar las horas, estas tan absorto en lo que haces, te encuentras tan a gusto, que las horas pasan volando, te sientes pleno, realizado.. y en conexión.. y para cada uno puede ser una cosa la que le haga sentirse así, o, incluso, puede ir cambiando a lo largo de tu vida.. Eso es lo que nos hace evolucionar. 
 Pagoda del Perfume, Vietnam
Lo que es vital es que cada uno de nosotros descubramos primero que es ESO que nos hace fluir.. y después, en la medida de lo posible, intentemos llenar nuestra vida con esos "momentos". Yo los llamo "momentos nutricios", que te dan energía, (pueden ser momentos, o personas, lugares o actividades..), y así iremos creando, construyendo nuestra felicidad....porque la felicidad puedes buscarla o crearla tú mismo, eso también depende de tí...¡está en tus manos!

lunes, 23 de septiembre de 2013

Fin de mi octava etapa, (Vietnam)


He encontrado de nuevo en este país gente maravillosa con la que he tenido la suerte de compartir experiencias, inquietudes y conversaciones. Es curioso, pero cuando se viaja, sobre todo al viajar solo, se establece un vínculo especial con las personas con las que conectas en el camino, y abres tu corazón con más confianza, teniendo conversaciones en tan sólo un día que de otra forma tardarías mucho mas tiempo en tener. Es maravilloso esa capacidad de abrir nuestro corazón, hablar sin miedos, sin temor al que dirán... se es un poquito más “uno mismo”, pues sabes que los amigos del viaje no te conocen, no te van a juzgar, y se crean vínculos especiales...
Con amigos de Israel, Holanda, 
Francia, Vietnam y España
Con Desi, en Halong
Cenando con Samantha en Hanoi
Con Ana, Jose y Samantha en Tam Coc
Con unos estudiantes 
en las calles de Hanoi
 En el Fullmoon Festival
Fullmoon Festival en 
Dong Xuan, Hanoi

domingo, 22 de septiembre de 2013

Hanoi, la locura cobra vida en forma de ciudad...

Cuando ya pensaba que lo había visto todo en cuanto se refiere a caos y tráfico abrumador en una ciudad, llegué a Hanoi y me di cuenta de que la circulación en ciudades como El Cairo o Bangkok parece un desfile de majorettes comparado con el de Hanoi. 
En Vietnam hay un población de unos noventa millones de personas, de las cuales unos ocho millones viven en Hanoi. Ahora viene la cifra impactante: circulan más de seis millones de motos. 
La vida de los vietnamitas se puede observar en sus motos, que pueden llegar a transportar casi cualquier cosa, veinte cajas de gallinas, diez alfombras, un cerdo o una vaca muertos, y, de forma habitual, hasta cinco personas en una moto de pequeña cilindrada. 
 Lago Hoan Kiem
Puente The Huc, para acceder
al Templo Ngoc Son
Catedral de San Jose
Las calles de Hanoi son una muestra única de que la vida de los vietnamitas transcurre de puertas hacia fuera de sus casas. 
Venta de fruta en las 
calles de Hanoi
Desde el amanecer sacan sus sillas a las puertas de sus casas para desayunar y, a partir de ahí, exponer su mercancía, cocinar, comer, jugar al ajedrez con sus vecinos, tomar una cerveza bien fría o incluso afeitarse, cortarse el pelo o pintarse las uñas de los pies. 

 Barbero-peluquero en
 las calles de Hanoi
Una ciudad única, con personalidad propia, que impacta, aturde y, sorprendentemente, seduce...
Recomendación:
* Alojamiento: Downtown Backpackers Hostel, 9 Ma May, Hanoi.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Fin de mi séptima etapa (Camboya)

De nuevo vuelvo a hacer balance y mi etapa en este país ha sido muy positiva y enriquecedora, han sido tan sólo cinco días, en los que, sobre todo, he tenido la oportunidad de conocer una de las Maravillas del Mundo, los templos de Angkor y a un pueblo generoso, amable y con ganas de superar poco a poco su historia pasada de dolor y escasez. 
Ojalá que ese día en que Camboya tenga una situación más próspera y digna para su gente llegue pronto...
En tuk-tuk a la llegada a Siem Reap
 Con un monje budista

sábado, 14 de septiembre de 2013

Reflexiones de una viajera (V)

El primer día que llegué a Bangkok me sentí desesperada. En ningún otro país antes me había resultado tan difícil comunicarme con la gente. Sentí una impotencia enorme, casi nadie hablaba inglés y además, la gente que encontré ese día en mi camino parecían no tener la menor intención de ayudarme. Me resultó tremendamente difícil incluso llegar al hostel donde iba a alojarme, y eso que llevaba un papel con el nombre escrito en tailandés. Al día siguiente la situación se repetía...no hablaban inglés ni en la recepción, ni siquiera en el bar donde fui a desayunar...a duras penas conseguí hacerme entender para tomar un café con unas tostadas. Mi pensamiento comenzó a girar en círculos: "cómo voy a llegar a mi destino si no me entiende nadie?", "me voy a perder y luego no podré llegar hasta aquí", "me van a intentar engañar".... Cuando me dí cuenta de que estaba repitiéndome a mi misma estos mensajes negativos y me estaba angustiando, tomé la decisión de parar mi mente. "Así no voy a ninguna parte, cambia el chip ahora mismo. Cambia tu actitud, sonríe y CONFÍA". 

 Mariposario de Camboya
Tengo que decir que a estas alturas del viaje ya llevo la mochila bastante cargada de aprendizajes y lecciones, pero, sinceramente, una de las más importantes que he interiorizado por la experiencia vivida estos meses es que hay que confiar en la vida. He aprendido que debo poner todo lo que esté en mi mano para conseguir lo que busque, pero una vez hecho eso, debo confiar. 

 Escuela de monjes budistas
Todo está preparado para que ocurra de la forma en que lo necesite. Ese día, cuando cambié mi actitud apareció un "ángel" que me ayudó a resolver mi problema. 
El otro día volvió a ocurrir: necesitaba hacer urgentemente una llamada a España, (en Bangkok no se encuentran fácilmente cabinas públicas para llamadas internacionales), y apareció otro "ángel" que me prestó su teléfono. 
Espero que no se me olvide nunca esto, pues lo importante es creer que va ocurrir así...

En el Templo del Buda esmeralda




domingo, 8 de septiembre de 2013

Fin de mi sexta etapa (Malasia)



Han sido sólo cinco días los que he estado en este país, en su capital, Kuala Lumpur, pero este tiempo me ha bastado para descubrir un lugar único, muy recomendable para visitar, con una gran diversidad cultural y también con paisajes, playas y rincones ideales para perderse y desconectar. 
De nuevo me llevo una grata experiencia del contacto con la gente que he conocido en mi camino por este país. Tengo que reconocer que venía con algún prejuicio sobre el carácter de los musulmanes, y de nuevo se rompen mis esquemas, la gente que me he encontrado se ha desvivido por ayudarme y por hacerme sentir como en casa… 

Con Julia (Alemania), en Chinatown
 Con una familia hindú en las Batu Caves
 Con una chica hindú en la Cueva Templo

martes, 3 de septiembre de 2013

Fin de mi quinta etapa (Indonesia)


Qué poco me ha gustado Jakarta...mucho ruido, coches, calles llenas de agujeros, sin aceras, con mucha contaminación...y para colmo hoy, de despedida, en el restaurante al que he ido a cenar, después de llevar todo el día sin comer nada, he visto dos ratas enormes que me han quitado las ganas de terminarme mi nasu goreng..y eso que estaba picante a más no poder, incluso después de haber enseñado al camarero un papel donde estaba escrito en indonesio, "picante no, por favor". De Bali, en cambio, me quedo con todo, (excepto con Denpasar)...es un lugar hermoso para pasar unos días desconectando de todo, descubriendo paisajes maravillosos y respirando cultura y tradición...


 Con niños en una escuela en Bali
Antes de llegar a Indonesia tenía la idea de que me iba a resultar más difícil conocer gente y poder entablar conversaciones, sobre todo a causa del idioma y, quizás también por la diferencia cultural. De nuevo, las ideas preconcebidas que uno tiene se esfuman al comprobar que se puede conectar fácilmente con los demás si dejamos de lado las diferencias y nos centramos en lo que nos une, que, normalmente, es más que lo que nos separa.
He conocido en este país a gente encantadora, amable, generosa, y hemos conversado sobre inquietudes, sueños y lo que para cada uno es importante… y eso, he podido comprobar, no conoce fronteras, ni razas, ni religiones…
 
Con Hanna, (Inglaterra) y con chicas 
indonesias en el Museo Wayang
Cenando en Jakarta con amigos 
de diferentes países, (Canadá,
 Alemania, Inglaterra)
Con Yuni, en Bali
 Cenando con amigos de Nueva 
Zelanda y España en Amed,(Bali)
 Con Eka en Bali