Mariposario de Camboya
Tengo que decir que a
estas alturas del viaje ya llevo la mochila bastante cargada de
aprendizajes y lecciones, pero, sinceramente, una de las más importantes
que he interiorizado por la experiencia vivida estos meses es que hay
que confiar en la vida. He aprendido que debo poner todo lo que esté en
mi mano para conseguir lo que busque, pero una vez hecho eso, debo
confiar.
Escuela de monjes budistas
Todo está preparado para que ocurra de la forma en que lo
necesite. Ese día, cuando cambié mi actitud apareció un "ángel" que
me ayudó a resolver mi problema. El otro día volvió a ocurrir: necesitaba hacer urgentemente una llamada a España, (en Bangkok no se encuentran fácilmente cabinas públicas para llamadas internacionales), y apareció otro "ángel" que me prestó su teléfono.
Espero que no se me olvide nunca esto, pues lo importante es creer que va ocurrir así...
En el Templo del Buda esmeralda





